El proyecto contempló desarrollar una propuesta de remodelación para la fachada de una casa que contaba también con un local de venta de productos de vidrio en planta baja, así como un taller donde se manufacturaban canceles de vidrio en el segundo nivel. Debido a que, en el taller se trabajaba con perfiles de aluminio para la manufactura de canceles y este comercio pertenecía al dueño, se optó por utilizar perfiles de aluminio para ciertos segmentos de la fachada que podrían servir como marquesina para colocar el nombre del negocio. La jardinera en el segundo nivel se estructuró mediante tabla cemento. Por último, se eligió un color que diera contraste a la estructura de aluminio y terminara de unificar la fachada.